Significado del ojo turco

Desde el antiguo Egipto llega a nosotros un amuleto capaz de repeler las malas energías y ayudarnos a transitar un camino libre de influencias nocivas. Si bien el más conocido es el de color intenso, también podemos encontrarlo en otros colores según la intención con la cual lo utilicemos.

Qué es y qué significa el ojo turco

El ojo turco es un poderoso amuleto confeccionado en cristal y que exhibe la figura de tres círculos de diferentes colores.

El significado que encierra está conectado con la protección contra la envidia y el mal de ojo. Su forma es la de un ojo porque se considera a dicha parte del cuerpo la más expresiva. Por lo tanto, cuando recibimos odio, envidia y otros malos sentimientos por parte de quienes no nos quieren, lo hacemos a través de los ojos.

Gracias al poder de este amuleto, nada de toda esta negatividad penetrará en nuestro ser o en nuestra vida. Incluso si estamos vulnerables y permeables a la negatividad, la protección del ojo turco impedirá que recibamos cualquier efecto nocivo de estas energías destructivas.

Significado del ojo turco de acuerdo a sus colores

  • Azul: es el clásico que encontraremos en todas partes. Protege contra el mal de ojo, repele la envidia y neutraliza todo sentimiento de odio que nos envíen. El azul intenso limpia el karma, por lo que nos presenta el mejor camino para quemar karma negativo y generar karma positivo. Si es azul claro, aclara nuestra mente para que podamos acceder a la verdad de forma natural.

 

  • Amarillo: es perfecto para ayudarnos con los problemas de salud. Si estamos en el período de convalecencia, será muy útil para devolvernos la energía y la vitalidad. Nuestro cuerpo recobra el vigor y la mente lo acompaña con toda la fuerza necesaria para la recuperación.

 

  • Rojo: si queremos facilitar el encuentro del amor, este es el color que debemos usar. Reaviva el deseo en las parejas que lo han perdido y ayuda a las que se acercan mutuamente a paso lento, a finalmente decidirse a vivir la historia de amor que les está destinada. Cuando estamos con el ánimo bajo, es como una inyección de voluntad y pasión.

 

  • Verde: es el que debemos usar cuando estamos en plena etapa de crecimiento personal. El verde es símbolo de naturaleza, renacimiento y productividad. Por lo tanto, si queremos concretar nuestras metas, materializar sueños y finalmente lograr aquello que siempre hemos querido, este es nuestro ojo turco.

 

  • Violeta: despierta la intuición para que esta nos lleve a la verdad. Es ideal para meditar y para expandir la conciencia. Encauza nuestra ambición hacia fines nobles y nos otorga el poder para cambiar lo que no nos conviene.

 

  • Blanco: es el mejor cuando la energía negativa surge de nosotros sin que podamos controlarla. Este color de ojo turco convierte esas energías en positivas y transmuta la desesperanza en una nueva oportunidad.
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